ANA ABAD RODAS
Enmarcada entre las verdes y húmedas faldas y riscos de la cordillera Occidental, a 13 kilómetros de Cuenca, se encuentra ubicada la parroquia Checa. Sus linderos están marcados por el curso superior de los ríos Chullco, Machángara y Paluncay. Tiene importantes zonas forestales y montañosas con elevaciones desde los 2.800 hasta los 4.000 metros sobre el nivel del mar, que le permite tener una diversidad de pisos ecológicos y variedad de flora y fauna.
Checa llevaba el nombre cañari de Jidcay cuando era caserío de Sidcay y, aunque existen varias versiones en torno al origen de su nombre actual, la más aceptada es aquella relacionada con el cacique cañari Chica Cápac quien habitaba en esta comarca y defendió con heroísmo la invasión de las tropas incas de Túpac Yupanqui a orillas del río Machángara.
De acuerdo al censo del 2001 la población de esta parroquia, conformada por once comunidades, tiene 2.698 habitantes de los cuales 1.126 son hombres y 1.572 son mujeres. La mayoría de ellos se dedican a actividades como la agricultura, la industria manufacturera, la construcción, la ganadería y el comercio.
En Checa como en todas las parroquias y cantones de nuestra provincia el fenómeno de la migración está presente desde hace varias décadas y constituye para muchos de sus habitantes "una forma de vivir".
No siempre se entrega toda la información.
La población migrante de Checa de acuerdo al último censo fue de 435 habitantes, en su gran mayoría hombres (61,61%). Sin embargo, es necesario considerar que por diversos temores las familias no entregan información veraz sobre el total de miembros de la familia que emigraron.
Estados Unidos sigue siendo el destino preferido por la población de Checa: 426 personas de esta parroquia migraron a los Estados Unidos, 262 hombres y 164 mujeres mientras para España viajaron siete personas, seis hombres y una mujer según datos del censo del 2001.
En gran medida, los alumnos matriculados en los establecimientos educativos de Checa tienen sus padres fuera del país. Como promedio general de la parroquia, el 48,71% de los alumnos tienen sus padres fuera del Ecuador.
Si bien se han hecho estudios e investigaciones sobre la migración en esta parroquia que, en cierto momento de su historia, fue considerada como "el pueblo donde solo habitan mujeres, niños y ancianos" la forma en que los habitantes de Checa sienten, viven y entienden el fenómeno migratorio reviste características especiales porque para una gran número de ellos el migrar "es una forma de vida".
En cuatro días llegaban a Naranjal
"Por allá, por 1949 la gente salía por Molleturo hacia la costa, llevaban productos de la sierra: granos, queso, fréjol, haba, y de allá traían la sal sobre todo y el kerosén que era en ese entonces el combustible que se utilizaba para alumbrar. Mi bisabuelo era una de esas personas que viajaba constantemente, tenía como una pequeña empresa, él con sus hijos y alguna gente llevaban diez o doce caballos por el Cajas. Hacían cuatro días hasta allá y cuatro de regreso. Salían con el tiempo como para quedarse donde están las piscinas del CREA, antes de llegar a la Virgen, para dormir y por la mañanita salir y a medio día pasar todo los altos del Cajas que era mucho más frío, la gente moría, ahora no hay las nevadas. Cuando regresaban debían alcanzar hasta Quinuas para allí pernotar y al siguiente día, tres o cuatro de la mañana, de acuerdo al tiempo salir para coronar el cerro y estar de regreso en casa. Así es como la gente de Checa hacía comercio.
Algunas veces se quedaban en la costa a trabajar porque en ese entonces aquí no había mucho trabajo, en cambio allá estaban las plantaciones de cacao en especial en Naranjal o Santa Rosa que era el puerto donde embarcaban las cosas para Guayaquil y a la vez de allá traer hacia acá los productos de la costa.
En Naranjal hay familias descendientes de gente de Checa. Sus abuelos o sus padres se fueron para hacer fincas y otros a trabajar como empleados. Así poco a poco se fueron yendo.
Lavaban oro en el río Paute
Luego se fueron hacia el Oriente a Méndez a lavar oro. Iban en grupos, asimismo cuatro días de viaje a pie y cargados herramientas como la batea de lavar oro, la plancha y una barretita pequeño, más ropa y víveres. Eran gente decidida porque era irse a meter a orillas del caudaloso río Paute, hacer un campamento entre montes, quedarse a dormir allí; a veces se adentraban, poco a poco, aguas abajo iban hasta las playas en Méndez ya donde había más oro y las aguas no eran tan correntosas. Llegaban con oro, vendían y así adquirían terrenos. Hemos sido buenos trabajadores.
Luego de esta época la gente de Checa iba a trabajar en el puerto de embarque y desembarque de Guayaquil porque entonces no habían muchas carreteras. En la provincia del Guayas todo el transporte era por el río Daule y Babahoyo, río arriba iba todo y bajaba arroz; la gente trabajaba en el puerto como cargadores: sin un barco llegaba por ejemplo con 2500 quintales necesitan, al menos, diez hombres., había gente de aquí de Checa, no pocos, eran bastantes.
Luego comenzaron los viajes a los EU
En ese tiempo, la gente ya comenzaba a ir a los Estados Unidos. Mi primo Enrique es uno de las primeras personas que se fueron a Nueva York. Él debe estar allá entre 40 o 45 años allá, se fue jovencito de 18 o 20 años a lo mucho.
Siempre al checano le gustó salir, le gustó superarse, no se quedó en su tierra. No sé, pero parece que Checa no le ofrecía las ventajas que tenía la ciudad o los beneficios de tener trabajo.
Cuando la Empresa Eléctrica empezó la construcción de Saymirín, hubo trabajo para la gente que no quería irse lejos, eso frenó un poco y por un tiempo la salida de los checanos.
Pero acá de todas maneras, pienso, no existió pobreza, porque el dinero venía de una y otra forma, había plata en Checa.
Conozco pueblitos donde que no tuvieron posibilidades de salir para buscar trabajo y obtener dinero para llegar con algo para familia y poder comprar tierra. Tener terreno era importante, porque en base la agricultura se vivía, se cultivaba como ahora el maíz, el haba, el fréjol, trigo, la cebada y eso mantenía la casa, porque así era la forma de vida en nuestro medio. En Checa la gente siempre supo desempeñarse, se desenvolvió en diversos trabajos pero no sufrió de hambre, de necesidad, generaba dinero.
Ahora se van llevando a sus familias
Así como antes se comunicaba que en la costa había trabajo o que en el Oriente había oro, asimismo se fueron comunicando sobre los viajes a los Estados Unidos. Más o menos mi primo se fue por el año sesenta y cinco, poco tiempo después ya llevó a sus hermanos y así poco a poco fueron yendo, yendo hasta que por allá por los años setenta u ochenta era una euforia entre la gente que quería irse.
Pocos se han ido legalmente, la mayoría quizá un 90% se han ido ilegales ya sea con visas falsas o con visas de otra persona. Un hijo mío se fue así, con una visa de otra persona. De todas maneras, la gente se va. Esta semana se fue un muchacho. Les cuesta caro pero siempre ha sido costoso ya sea cuando eran sucres o ahora. Todo un tiempo costó mucho dinero, en estos momentos el viaje vale alrededor de 12 mil dólares y si le quieren llegar directo le cuesta 15 mil porque le consiguen visa.
Para viajar nadie le niega un préstamo porque se sabe que la gente se va, trabaja y paga. Aquí había dinero, no se quedaban los ahorros allá, la plata venía acá. Hubo una época, por los ochenta, que si usted quería cinco o diez 10 mil dólares, no había ningún problema, sólo con una letra de cambio se conseguía el préstamo.
Invertir en los EU es como una fiebre
Sin embargo, de esa época acá ha cambiado tremendamente, no hay dinero. Con la caída de los bancos, todo el mundo guardó su plata mientras otros comenzaron a invertir en los EU y comprar casas allá, ya no acá. Como todas estas cosas son como una fiebre si uno compró algo el otro también. Algunos tienen dos o tres casas, aquí ya no invierten ni un solo dólar, sólo con la renta de esas casas sacan de 2500 a 3000 dólares mensuales y con eso ya se puede sostener a la familia y enviar ayuda a los suyos en Checa y así está viviendo mucha gente allá.
Yo fui con visa de turista pero me quedaba trabajando el tiempo que me duraba la visa porque como ya tenía familia y todo allá no tenía problema, no sufrí nada, yo tenía la cama de llegada. si tuviera cincuenta familiares, cuarenta están allá y diez aquí y hasta menos, incluso mi señora y mis cuatro hijos están allá y ya tengo nietos que han nacido en EU.
Fíjese como es la vida, yo que no me quedé allá por estar con la familia, con los hijos aquí, construí yo mismo esta escuela, la "República de Checa" pero como cambian las cosas, ellos más bien ahora están allá. Muchos regresan con ideas para estar aquí pero como se dan cuenta que no hay cómo ganar su dinero, viajan otra vez. Conozco varias personas que intentaron poner un negocio pero al poco tiempo tuvieron que vender incluso a pérdida.
Checa debería estar deshabitada
Checa está repoblándose con gente de otro lado. Antes en Checa había apellidos como Merchanes, Maldonados, Robles, en la parte alta Quitos pero ahora ¿qué sucede? Está llegando gente de Saraguro, Gualleturo, Cañar, de pueblos lejanos del Oriente y hasta del norte del país porque vienen como a los Estados Unidos: les dan la casa arregladita, con agua potable, teléfono. les pagan para que cuiden la casa, el terreno y como se dice los teneres que dejan los dueños, además tienen trabajo. Si no fuera por esto habría mucha casa en Checa desocupada, talvez un 80% de gente oriunda de esta parroquia está fuera.